El 21 de mayo: Día Internacional del Té

China es el país original del té y la cultura del té. Se dice que el descubrimiento y uso del té por parte de los chinos comenzó en la era Shennong, es decir, hace más de 4700 años. La palabra clave para beber té para los chinos es “saborear “. “Saborear el té “no solo se trata de distinguir la calidad del té, sino que también implica esperar y apreciar el sabor del té. Haga su propia taza de té durante la apretada agenda y pruébelo en un lugar acogedor y tranquilo. Puede aliviar la fatiga y el cansancio, rejuvenecer y vigorizar su espíritu. Un sorbo lento de té, puede enriquecer su imaginación de la belleza y sublime el mundo espiritual.

Té verde: Este tipo se elabora a partir de hojas frescas de té mediante técnicas tan básicas como al vapor o el secado al aire libre. Durante el proceso de elaboración, las hojas de té ni se tuestan ni se fermentan, por lo que también se le llama té crudo. Después de dejarlo en agua caliente unos segundos, el agua adquiere una tonalidad verde claro con ciertos matices amarillos verdosos. Esto último según el tipo que se esté utilizando. El té verde tiene un sabor ligeramente amargo y astringente, pero rápidamente se puede apreciar que aparece una fragancia fresca y refrescante, con un regusto dulce. ¡Cuidado! El té verde en grandes cantidades puede producir algunos problemas de salud.

Té rojo: El té rojo es un tipo de té completamente fermentado. Su elaboración sigue varios pasos como recoger, dejar marchitar, enrollar, fermentar y secar. En comparación con el té verde, el té rojo tiene un proceso de fermentación, por lo que las hojas de té que se obtienen son negras o amarillas anaranjadas mezcladas con ciertos tientes de negro. El té resultante es de color rojo oscuro con un aroma picante y un sabor menos amargo y astringente que el del té verde. Además, es más dulce en la boca.

Té blanco: El té blanco es un té ligeramente fermentado. Se elabora solo después de haberlo secado al sol o a fuego lento. El aspecto de las yemas (los embriones del tallo) está intacto, la fragancia es fresca y el té que se obtiene es de color amarillo verdoso claro con un sabor ligero y dulce.

Té Pu’er: El té Pu’er se elabora a partir del té Mao Cha en Yunnan, China, y se puede encontrar a granel o prensado después de la fermentación. Existen dos tipos de este té: té crudo y té maduro. El té crudo se deja envejecer de forma natural, sin utilizar la fermentación artificial o también llamada en chino wo dui  (渥堆) . Hay que tener en cuenta que este té tarda bastante tiempo en envejecer por lo que este tipo de fermentación es muy útil para conseguir grandes cantidades en poco tiempo. Esta falta de fermentación artificial hace que se obtenga un color  más claro o incluso un color amarillo verdoso. Con respecto al té maduro, una vez que pasa por el proceso de wo dui, se obtiene un té con un color amarillo dorado y un sabor más suave y rico, apto para beber a diario.

Té Oolong: El té Oolong es una especie de té azul. Es un té semifermentado, que combina los métodos de preparación del té verde y el té negro, así como su calidad. Por un lado tiene la frescura del verde y por otro la dulzura del negro ¡Lo mejor de ambas partes! Después de preparlo y dejarlo unos segundos en agua, esta adquiere un color dorado muy rico y un sabor suave y dulce. Además, su fragancia puede depender, algunos tienen tintes afrutados o florales y otros pueden llegar a tener un aroma tostado.

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